Los días en blanco.

cptx /

Este blog tiene una gran desventaja, obliga a uno a buscar ratitos memorables, y lo que es aún más difícil, saber contarlos. Es cierto que precisamente ese ejercicio diario de sentarme y pensar en mi día a día me ayuda bastante a poner en perspectiva todo. Pero la realidad es que hay muchos días en los que tengo poco que recordar.

Está muy bien recordar y poner por escrito los momentos alegres y los ratos memorables, pero me da miedo que este diario se acabé convirtiendo en una imagen irreal de mi vida. Es muy fácil contar lo bueno y molón del día a día, pero no es tan atractivo recordar un domingo tumbado en la cama jugando al ajedrez y escuchando a Calamaro.

No quiero que este diario acabe siendo el hermano pequeño de mis difunto “HoleSunday” y “CoolEyesFromCoolPeople”. Por eso, a partir de ahora me he propuesto ser más sincero, y empezar a apreciar la elegancia del día mediocre y poco memorable.

Hoy ha sido un día en blanco, con poco que contar, de esos que vives sin pena ni gloria, pero sin estos días, no hay perspectiva.

Recuerdo #163 / Domingo 23 de enero de 2022 (Madrid, España)