Nuevo salón.

cptx /

Dentro de mis muchas pasiones se encuentra la decoración, más aún si se trata de mi propio hogar. Supongo que tendrá que ver que desde pequeño, sin yo quererlo, tuve que ayudar a mi madre a mover muebles, cambiar cosas de sitio y por supuesto opinar sobre la nueva distribución.

Desde que tengo uso de razón he soñado con tener un rincón en el que poder ordenar mis libros, vinilos y demás cachivaches. Es cierto que en casa de mis padres nunca he tenido inconveniente en hacer y deshacer a mi antojo, pero no es lo mismo.

Cuando me cambié de casa en enero del año pasado lo hice más por la cercanía al nuevo curro que por el potencial del apartamento. Ahora, once meses después me encuentro ante un aprovechamiento del espacio que si mi agencia lo viera me subiría el alquiler considerablemente.

Hace unos días Mer y yo encargamos dos estanterías pequeñas para poder tener más espacio para nuestros libros. La pared del salón, enorme lienzo que debe ser aprovechado, se ha convertido en un puente entre la televisión y la zona de vinilos, y todo gracias a noventa euros de Ikea

Mi madre me ha dicho que se nota que hemos ido haciendo hogar el rincón de la calle Soo, y aunque mis ahorros podrían ser mas generosos, me alegro de cada euro invertido en tener un hogar en el que refugiarme en invierno.

Recuerdo #818 / Miércoles 8 de noviembre de 2023 (Tallin, Estonia)