Más allá de la Comarca.

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Desde que mi querida Mer me regaló la edición especial de la obra de Tolkien he pasado varias horas anonado por la calidad de los libros y las ilustraciones de Allan Lee que merecen un recuerdo propio. Dentro de los muchos detalles de la edición que estoy leyendo, me gusta en especial la forma en la que la poesía y las canciones de los hobbit se reproducen. El lector es capaz de sentirse parte de un grupo de hobbits que inicia su aventura más allá de la comarca, y de eso quiero hablar hoy.

Es cierto que las películas son y serán obras maestras de la historia del cine. En cada largometraje se logra plasmar de una forma fiel la obra de Tolkien y personalmente creo que se dejan fuera episodios que al espectador tampoco le habrían importado. Sin embargo, es cuando se lee la trilogía cuando uno comienza a entender la obra de arte de Tolkien.

El primer libro dedica sendos capítulos para explicar qué es eso de la comarca y cómo vivían los pequeños hobbit. Los politiqueos y líos de familia de los Baggins, Brandybuck y Gamgee‎ entre otros, son tal vez de lo más divertido de la primera parte del primer libro. Y como es normal, tanto no cabe en la película.

Hoy he vuelto a abrir la primera parte de “El Señor de los Anillos”, y en las dos cientas páginas de mi lectura no puedo más que recomendar a cualquiera que lea este recuerdo que vaya a su librería más cercana y se gaste parte del sueldo en alguna de las ediciones en las que Tolkien escribe y Lee ilustra la mejor obra de ficción jamás escrita.

Recuerdo #852 / Martes 12 de diciembre de 2023 (Tallin, Estonia)