Vuelta a casa.

cptx /

Volver a casa ilusionado es síntoma de estar a gusto donde uno vive. El extrañar el hogar es un privilegio que a menudo se da por sentado y que raras veces se materializa en una buena reflexión.

Todos tenemos motivos para volver, pero no es el qué si no el cómo se estructuran. En mi caso podría decir que quiero volver porque echo de menos mi ducha, mi cama e incluso mi trabajo, pero me equivocaría. Todos y cada uno de mis motivos se estructuran en torno a una persona, la isleña. Quiero volver a casa porque todas las grandes facetas de mi vida se comparten con una isleña, en resumen, todo motivo puede (y debe) razonarse en torno a una razón, porque no hay motivo en sí mismo si no hay un razón que lo sustente.

Vuelvo a casa agotado, con algo de resaca acumulada y con un trofeo de máximo goleador. Y sin querer quitar importancia a mi viaje, lo que de verdad importan hoy es que vuelvo a casa, donde una preciosa isleña y un perro más granuja que salchicha me esperan.

Recuerdo #1013 / Martes 21 de mayo de 2024 (Southampton, Reino Unido)