Age of Empires.
cptx /
Me considero muy afortunado por haber vivido mi infancia alternando juegos de ordenador y tiempo al aire libre. Jamás fui un niño de pantalla y sofá, pero si lo suficiente como para que ahora, a mis veinticinco, sienta la llamada de la nostalgia por recuperar ciertas aficiones.
Mi amigo Georg me ha prestado uno de sus ordenadores con la condición de que se lo devuelva cuando me vaya de Estonia, escenario que por el momento veo muy lejano. La razón de su generosidad no es otra que tener a otro amigo con el que jugar online, y yo, que echo de menos aquellos zombies de primero de carrera, he aceptado su invitación sin dudarlo.
Hoy hemos quedado a las nueve hora estonia para jugar a mi queridísimo Age of Empires. Mientras Mer jugaba a Animal Crossing, Georg, Landecho y yo, hemos pasado varias horas gritando y maldiciendo las máquinas de asedio de los otros. Y aunque me haya olvidado de todos los comandos y haya perdido todas las partidas soy feliz, porque el próximo lunes volveremos a jugar.
Recuerdo #781 / Lunes 2 de octubre de 2023 (Tallin, Estonia)